El comienzo de una tradición

En 1975 nace una pequeña relojería familiar, un taller artesanal donde el tiempo se medía con paciencia y precisión. En aquel espacio lleno de herramientas, engranajes y pasión por los detalles, comenzó una historia que perduraría generaciones. La dedicación y el amor por los relojes se transmitieron de padres a hijos, marcando el inicio de una herencia que sigue viva hasta hoy.

1975

2010

La pasión que renace

Décadas después, en 2010, retomamos aquella tradición familiar. Lo que empezó como una afición personal creando relojes únicos para mí y para algunos familiares y amigos. Pronto se transformó en algo más grande. La pasión y el deseo de perfección hicieron que cada pieza superara la anterior. Los primeros encargos de amigos y conocidos dieron paso a los primeros clientes… y sin darnos cuenta, lo que era un pasatiempo se convirtió en una forma de vida.

Profesionalización y expansión

En 2021, WatchByHand dio un paso más allá. Formalizamos nuestra marca, consolidamos un taller propio y comenzamos a trabajar con materiales de alta calidad y diseños exclusivos. Nuestro compromiso con la artesanía y la precisión nos permitió llegar a más personas que, como nosotros, valoran la autenticidad de un reloj hecho a mano.

2021

2026

El presente de una pasión

Hoy, en 2025, seguimos avanzando con la misma ilusión del primer día. Hemos vendido cientos de relojes a clientes de todo el mundo que comparten nuestra admiración por el arte del tiempo. Cada pieza lleva la esencia de nuestra historia familiar y la garantía de un trabajo hecho con alma, detalle y dedicación. Nuestra mayor satisfacción: ver cómo cada reloj WatchByHand se convierte en parte de la vida de quien lo lleva.